Los cristales son sanadores porque interactúan en los distintos cuerpos (físico, emocional, mental y espiritual) permitiéndonos acceder a la multidimensionalidad que somos. Esto, a su vez, nos permite integrarnos en todos nuestros aspectos.
Los cristales, por ser seres del reino más antiguo (el mineral) actúan muy profundo, van en búsqueda de la causa.
Hay una gran diferencia entre curar y sanar:
- Para curar utilizamos elementos externos, por ejemplo los remedios, que curan el síntoma.
- Para sanar debemos estar dispuestos a bucear en nuestras profundidades y allí vamos a encontrar la causa de porqué nos enfermamos.
Un ambiente cálido, un aroma agradable y una música suave están esperando al consultante. El entorno es cuidado y protegido. Todo está dispuesto para la relajación y la entrega.
Se efectúa una limpieza del campo áurico previo a tenderse sobre la colchoneta.
Por medio de la respiración, los colores y la visualización, se va induciendo al consultante a entrar en un estado de profunda de relajación.
En la armonización de utilizan aproximadamente 20 cristales diferentes. Cada uno vibra de una forma específica en resonancia con cada uno de los chakras; esta resonancia facilita el movimiento de caudales de información energética que está dormida en nuestro cuerpo.
El terapeuta observa los bloqueos en cada uno de los centros de energía. Utilizando su propia energía, procede a destrabar y alinear cada chakra.
Para completar la armonización, el consultante deberá permanecer entre 20 y 30 minutos con los cristales sobre el cuerpo. Se consigue una relajación y una paz interior, equivalente a un estado profundo de meditación.
En la sanación se utilizan más de 30 cristales diferentes. Se los coloca formando mandalas sobre los chakras más afectados.
Una vez desbloqueados y alienados los chakras, se inicia un trabajo de internalización para que el consultante pueda abrirse a percibir sensaciones y emociones.
De esta forma va entrando en un estado profundo de conciencia y lentamente empieza a compartir la vivencia que está experimentando. Pueden aparecer imágenes o situaciones actuales, del pasado o de vidas anteriores.
Sensible y afín a las emociones humanas, una de las virtudes naturales del cuarzo es la amplificación energética. Por eso mismo se lo emplea en gemoterapia para potenciar la energía de otras piedras curativas.
El cuarzo es un mineral que se encuentra en grandes cantidades en la superficie de la tierra. Cuando es transparente irradia la luz blanca pura, síntesis de todos los colores del espectro.
Este cristal tiene la particularidad de ser altamente sensible y afín a la energía y a la emoción humana, lo que lo hace fácilmente programable.
Una de las virtudes naturales de este mineral es la amplificación energética. Cuando un rayo de luz sale de este cristal y toca un chakra o un punto energético en el cuerpo áurico, aumenta la actividad del mismo. Por eso en Gemoterapia se lo utiliza como un potenciador de las energías de las otras piedras curativas, y también para alinear los centros de energía, llevando la luz de un cuerpo a otro.
Como una gran cantidad de personas tienen un Cristal de Cuarzo engarzado y lo usan como colgante, el consejo es que no lo usen permanentemente, sino cuando están realizando un trabajo específico con esa energía especial.
Si por una cuestión de afecto deciden llevarlo permanentemente, conviene que lo limpien con cierta frecuencia, ya que este tipo de cristales suele cargarse fácilmente con energías propias y ajenas, y no siempre unas y otras están en un óptimo nivel.
El Cuarzo Transparente nos puede ser de gran utilidad cuando queremos hacer trabajos de meditación, ya que canaliza la energía cósmica hacia la Tierra. Lo más indicado en estos casos es elegir un Cristal Generador que se reconoce porque presenta una forma geométrica definida; seis caras del Cristal que se originan en una base de una tonalidad más opaca y lechosa en la mayoría de los casos, y que convergen en una punta. Cuanto más transparente es el Cristal tanto más puro o "evolucionado", puesto que deja pasar mayor cantidad de luz.
Cabe aclarar que siempre conviene utilizar los Cristales que no han sido tallados por el artista lapidario, cuando queremos utilizarlos para tareas específicas de Gemoterapia. A veces sucede que nos encontramos con Cristales tan maravillosos, tan perfectos, que dudamos si son naturales o trabajados, pero con un poco de práctica los podemos reconocer.
Estos cristales se extraen de canales o venas formadas en el interior de la tierra y son en general sacados a martillo y cincel. Esa base con la que están unidos a la tierra es más densa que el resto del Cristal, y a veces presenta roturas, cortes o marcas dejadas por los instrumentos utilizados en su extracción.
Los cuarzos que se hallan en estado natural, tienen todos estas bases que presentan un aspecto más tosco, como si hubieran sido arrancados. También pueden aparecer imperfecciones o trozos de otros cristales o minerales, sobre la superficie de sus caras. En fin, cuando el cristal no ha recibido la acción de la mano del hombre, presenta una energía diferente, poderosa, plena. Si tiene la oportunidad de tomar en sus manos un Cristal en bruto, y uno tallado y pulido, y captan por un rato su energía, van a percibir la diferencia. Algunos más sensibles lo captarán a la primera mirada...
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