Aceptar este proceso cíclico significa conectarse con los procesos naturales porque ellos reflejan los procesos internos de las personas que pueden ser mejor comprendidos y utilizados. La diferencia radica en que nosotros tenemos la posibilidad de utilizar el ciclo en sentido ascendente, es decir generando en ellos procesos de aprendizaje, de reflexión y de crecimiento
La Astrología, ciencia simbólica que profundiza y explica la conexión del hombre desde la Tierra con el cielo que la circunda, tiene muy en cuenta lo cíclico, en sus variables temporales y de significación; habla de ciclos breves, como el recorrido mensual de la luna pasando por sus cuatro fases, y llegando hasta ciclos de más de doscientos años. Vale reiterar que estos ciclos no predicen acontecimientos sino anuncia procesos que cada persona vivirá desde su historia personal , en su condición de ser social y en sus búsquedas trascendentes. Los símbolos astrológicos así como los míticos, los étnicos, los filosóficos o los religiosos abren puertas de comprensión y avance en el conocimiento. Desde allí los presentamos y valoramos, entendiendo que son magníficas oportunidades de crecimiento.
En este sentido tomaremos algún dato astrológico relevante en este cielo del 2014, invitando al lector a profundizar su significado sin caer en la limitación de sentirse determinado por lo que pase o no pase, sino animándose a responder: ¿qué significa este dato para mí?, ¿desde dónde y para qué estoy dispuesto a utilizarlo?; sólo entonces la información simbólica de la astrología se convierte en generadora de nuevos y más ricos espacios de evolución.
Autor: Profesora Mirtha Palmas
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