Así como en 1813 fuimos mejor sociedad porque se abolió la esclavitud, hoy lo somos por todo lo hecho para eliminar diferencias y discriminaciones, aceptando los derechos que nos asisten como personas.
En este marco se inscribe la Ley 26.522. Vale la pena destacar el trabajo integrado de toda la comunidad argentina aportando en los foros de deliberación sobre su contenido, antes de que fuera debatida y promulgada. Por eso hoy más que nunca, desde nuestra obligación ciudadana, debemos profundizar y utilizar su contenido, logrando, de una vez y para siempre, que los espacios de comunicación y difusión sean de todos, abriendo nuevos caminos de integración entre nosotros y el mundo entero:
…Que la información se valorice y destaque como herramienta esencial para que todos se expresen en lo individual, en lo social y en lo trascendente, en lo educativo, en lo artístico, en lo cultural, en lo religioso.
…Que sepamos sostener la información priorizando su condición de derecho de las personas por sobre su condición de mercancía.
…Que nadie quede excluido de la información por desconocerla o no tener acceso a ella, y que llegue a todos los rincones de nuestro bendito país con la misma calidad, tecnología y pluralidad de miradas.
…Que las palabras, los sonidos, los colores surquen el espacio infinito en libertad, sin posibilidades de categorizarlos de primera o de segunda, sin silencios ni imposiciones, destacando el derecho de todos y cada uno a expresar sus pensamientos e informarse según sus elecciones.
En definitiva, que podamos decir de la información lo que nuestra querida Negra Sosa supo expresar en las coplas de “Canción con todos”.
Autor: Prof. Mirtha Palmas
