jueves, 20 de febrero de 2014

Constelaciones Familiares

Una herramienta terapéutica y de autoconocimiento para la Nueva Era


Esta Nueva Era es también llamada la Era de Unidad, porque vamos creciendo y moviéndonos hacia estados más elevados de conciencia, que nos permiten trascender lo individual, ese individualismo que tanto daño nos ha hecho, para comenzar a sentir, a vivenciar las profundas conexiones que existen entre todos nosotros.

En principio, vamos percibiendo estas conexiones con aquellos con quienes estamos más cerca, y compartimos vínculos más profundos. Y a medida que sigamos creciendo internamente, iremos sintiéndonos parte de algo cada vez más y más grande… y cuanto más conectados con la fuente vamos estando, más y más amor fluirá a través nuestro. Ese amor que irá sanando todos los rencores y viejos dolores, permitiéndonos que el perdón y la reconciliación sinceros surjan en nosotros, y con ellos la paz…

¿Por qué el trabajo en Constelaciones Familiares es un puente hacia la Nueva Era?

En mi experiencia, yo siento a este maravilloso trabajo  con las Constelaciones Familiares como un puente que une el viejo  y el nuevo mundo, permitiéndonos avanzar del conflicto hacia la paz, el amor y la reconciliación, y de la separación a la unidad.

Las Constelaciones Familiares trascienden los límites de la mente

Todos tenemos algunas explicaciones y argumentos internos acerca de lo que nos pasa. La mente se ocupa de eso, necesita explicar todo, pero tiene muy pocas herramientas, por lo tanto muchas de las conclusiones a las que arriba son erróneas o insuficientes. Y por ello, así como un mal diagnóstico, no nos permite arribar a la solución. La mente limita y separa. Nos llena de argumentos que no sólo no dan lugar a la solución, sino que muchas veces mantienen el conflicto.

Y demás la información que tiene la mente es muy limitada. Si nosotros fuésemos un iceberg, la mente sería sólo el 10% de hielo visible que está en la superficie, el 90% restante permanece en las profundidades, al igual que las causas de nuestras dolencias. Por lo tanto necesitamos una herramienta que pueda ir más allá de la superficie, de lo que se ve a simple vista, si queremos que la sanación sea profunda.

Las Constelaciones Familiares van más allá del tiempo y del espacio

Este trabajo nos permite trascender estos límites, y encontrarnos con antepasados nuestros que quizá ni llegamos a conocer, pero que están unidos a nosotros, y por alguna razón están ligados al síntoma que hoy nos afecta. Y nos permite encontrarnos también con aquellos seres que quizá viven del otro lado del mundo, pero están muy cerquita del corazón…

Las Constelaciones Familiares trascienden lo individual

Hasta hace poco, y todavía es así para muchos de nosotros, cuando tenemos un conflicto con alguien buscamos la solución de acuerdo a nuestro propio sistema de creencias, a lo que nosotros consideramos que es mejor, adecuado o correcto, o simplemente lo que es de nuestra conveniencia. Y obviamente, los demás esperan lo mismo. Por tanto aunque lográramos llegar a alguna solución a nuestro problema, si ésta no incluye a todos los involucrados, es sólo una solución parcial y muy limitada. Una solución, para ser completa, debe necesariamente abarcar e incluir a todos los involucrados. Sólo así, viene la paz verdadera. De otro modo, como dice el refrán, “es pan para hoy y hambre para mañana”.

Las Constelaciones Familiares, así como las desarrolla y enseña Bert Hellinger, van más allá de las ideologías, más allá de lo que juzgamos como bueno o malo, más allá del tiempo y del espacio, más allá de todas las fronteras, más allá de todo lo que nos separa y fragmenta, para conectarnos con lo más esencial, lo que nos une a todos, la verdadera y nueva humanidad.

Autor: Ps. Laura C. Freyre