Júpiter, el Expansivo, entró en el signo de Cáncer el último 25 de junio de 2013 y se quedará allí hasta julio del año 2014, para ubicarse, a partir de julio en el signo de Leo.
Saturno, el Anciano Maestro, se ubicó en Escorpio en Octubre del 2012 y permanecerá allí hasta Setiembre del 2015.
Plutón, el Purificador, entró en Capricornio en el año 2008 y que permanecerá allí hasta el año 2024.
Urano, el Impredecible, ubicado en Aries desde el 2010 permanecerá en este signo hasta el 2017.
Neptuno, el Soñador, está en Piscis desde marzo del 2012 hasta marzo del 2025.
Quirón, el Sanador Herido, estuvo en Piscis todo el 2013 y allí permanecerá durante el 2014.
Júpiter es un planeta expansivo, otorga amplitud, entrega, apertura, confianza, en tanto uno esté trabajando logros y posibilidades de crecimiento. Pero también nos pide profundizar nuestro centro, saber hacia dónde queremos ir, porque el peligro será dispersarse, perder el rumbo, querer abarcar demasiado perdiendo la dirección.
Estas características, en el Signo de Cáncer están proyectadas, sobre todo a los afectos, a la familia, enseñando a dar y ayudar sin imponer, evitando excesos y descontroles emocionales; asimismo se relaciona con acciones sanadoras y actitud abierta y comprensiva hacia quien lo necesite.
Cuando el planeta pase a Leo, activará su fuerza en todo lo que implique ser creativo, expresarse en forma personal, destacarse en la profesión u oficio, poniendo énfasis en lo individual; el cuidado estará en no encerrarse demasiado en sí mismo queriendo hacerlo todo negando espacio y tiempo a lo grupal, a la tarea compartida.
Estas características, en el Signo de Cáncer están proyectadas, sobre todo a los afectos, a la familia, enseñando a dar y ayudar sin imponer, evitando excesos y descontroles emocionales; asimismo se relaciona con acciones sanadoras y actitud abierta y comprensiva hacia quien lo necesite.
Cuando el planeta pase a Leo, activará su fuerza en todo lo que implique ser creativo, expresarse en forma personal, destacarse en la profesión u oficio, poniendo énfasis en lo individual; el cuidado estará en no encerrarse demasiado en sí mismo queriendo hacerlo todo negando espacio y tiempo a lo grupal, a la tarea compartida.
La llegada de Saturno a Escorpio en octubre del 2012 expresa necesidad de trabajar aquellas responsabilidades y exigencias que no siempre logramos expresar con equilibrio. Saturno nos conecta con la realidad, con lo que puede manifestarse como límite o dificultad, pidiendo actuar haciéndose cargo, alejándonos de ilusiones o ensoñaciones desmedidas; al ubicarse en Escorpio, el sino de la transmutación y el cambio, sentiremos que cada cosa replanteada buscará renovarse desde lo muy profundo, para que lo modificado permanezca .
Si nos encontramos inmaduros y confundidos, probablemente surjan experiencias de dolor y mucha exigencia; si, por el contrario, estamos dispuestos a aprovechar la presencia de Saturno para aprender, crecer y construir, los resultados serán productivos y eficientes, tanto en lo laboral como para armar vínculos maduros y responsables que se sustentarán en el tiempo.
Si nos encontramos inmaduros y confundidos, probablemente surjan experiencias de dolor y mucha exigencia; si, por el contrario, estamos dispuestos a aprovechar la presencia de Saturno para aprender, crecer y construir, los resultados serán productivos y eficientes, tanto en lo laboral como para armar vínculos maduros y responsables que se sustentarán en el tiempo.
Plutón entró en Capricornio en el año 2008 y permanecerá allí hasta el año 2024, con un mensaje profundo: abrir espacios cerrados, oscuros para tomar conciencia. Capricornio es un signo al que relacionamos desde un punto de vista individual con la responsabilidad, el estatus social, la reputación, nuestra vida pública, también, el compromiso con el trabajo arduo, la ambición y el poder, especialmente el Poder económico.
Plutón por su parte representa el renacimiento, la regeneración, la gran transformación. En lo personal es nuestro lado oscuro, nuestra soledad, nuestras compulsiones, obsesiones, vicios; también representa la fuerza interna para trasmutar y resurgir de nuestras cenizas, la fuerza necesaria para vencer los obstáculos a través de la toma de conciencia.
Nuestro desafío será animarnos a mirar hacia adentro, conectarnos con lo oscuro, lo tapado, lo negado, para, desde allí permitir que salga hacia afuera todo aquello que tenemos para hacer en forma sabia y responsable.
Cabe destacar que la dupla Plutón–Capricornio está profundamente conectada con la anterior, Saturno-Escorpio, diríamos que ambas apuntan a lo mismo: limpieza y renovación. De ahí que su incidencia se vea también en las sociedades humanas, indicando momentos de purificación y limpieza de aquellos modelos viejos donde prima el autoritarismos, las diferencias limitadoras y la discriminación, para encontrar nuevas respuestas, más amplias, más luminosas, menos discriminadoras, más espirituales.
Plutón por su parte representa el renacimiento, la regeneración, la gran transformación. En lo personal es nuestro lado oscuro, nuestra soledad, nuestras compulsiones, obsesiones, vicios; también representa la fuerza interna para trasmutar y resurgir de nuestras cenizas, la fuerza necesaria para vencer los obstáculos a través de la toma de conciencia.
Nuestro desafío será animarnos a mirar hacia adentro, conectarnos con lo oscuro, lo tapado, lo negado, para, desde allí permitir que salga hacia afuera todo aquello que tenemos para hacer en forma sabia y responsable.
Cabe destacar que la dupla Plutón–Capricornio está profundamente conectada con la anterior, Saturno-Escorpio, diríamos que ambas apuntan a lo mismo: limpieza y renovación. De ahí que su incidencia se vea también en las sociedades humanas, indicando momentos de purificación y limpieza de aquellos modelos viejos donde prima el autoritarismos, las diferencias limitadoras y la discriminación, para encontrar nuevas respuestas, más amplias, más luminosas, menos discriminadoras, más espirituales.
Urano en Aries comenzó un nuevo viaje a través del Zodíaco; empezó en Aries en el 2010 y permanecerá en este signo hasta el 2017, para ir pasando, cada siete años a un signo diferente, completando así, en los próximos 84 años, una nueva vuelta por todo el Zodíaco, con importantes implicaciones en el desarrollo de la humanidad.
Asimismo, Urano es el planeta que rige la Era de Acuario, es decir, se ha convertido, simbólicamente hablando, en el astro con la gran responsabilidad de conducir los grandes cambios que la humanidad producirá en estos 2.160 años. Todo lo relacionado con el humanitarismo, el derecho de las relaciones humanas y la unificación de todas las personas en una conciencia global, los proyectos nuevos, originales, aplicando tecnología y ciencia, será una constante cuyo inicio se está produciendo en este momento cuando Urano transita Aries, el primer signo del Zodíaco.
El desafío consiste en que esta etapa de cambio se realice integrando en cada persona lo individual, lo social y lo trascendente; en definitiva, que se logre con seres humanos dispuestos a ser mejores personas en sus historias individuales, mejores ciudadanos en su hacer comunitarios y dispuestos a conectarse con el Ser Esencial o la manifestación de su Alma en el inacabable camino de la evolución.
Asimismo, Urano es el planeta que rige la Era de Acuario, es decir, se ha convertido, simbólicamente hablando, en el astro con la gran responsabilidad de conducir los grandes cambios que la humanidad producirá en estos 2.160 años. Todo lo relacionado con el humanitarismo, el derecho de las relaciones humanas y la unificación de todas las personas en una conciencia global, los proyectos nuevos, originales, aplicando tecnología y ciencia, será una constante cuyo inicio se está produciendo en este momento cuando Urano transita Aries, el primer signo del Zodíaco.
El desafío consiste en que esta etapa de cambio se realice integrando en cada persona lo individual, lo social y lo trascendente; en definitiva, que se logre con seres humanos dispuestos a ser mejores personas en sus historias individuales, mejores ciudadanos en su hacer comunitarios y dispuestos a conectarse con el Ser Esencial o la manifestación de su Alma en el inacabable camino de la evolución.
Desde marzo 2012, Neptuno está en Piscis, su signo regente, intensificando todo lo relativo a sensibilidad y el servicio. Nos pide conectarnos con niveles de intuición e ideales más sutiles, aunque también pueden aparecer malos entendidos, confusiones, caos por falta de claridad. El desafío consiste en conectarse con lo positivo de nuestros sueños, nuestras utopías, con nuestra capacidad creativa, con nuestra imaginación, concretándolos en la vida. Para esta ardua tarea hay tiempo: Neptuno se quedará en Piscis hasta el año 2025.
En Piscis también se encuentra desde 2013 y todo el 2014 Quirón, el planeta denominado el Sanador Herido, enseñando a curar nuestras propias heridas existenciales para desde esa vivencia, ayudar a que los demás encuentren su propia sanación.
Cabe destacar que la dupla Neptuno-Quirón en Piscis muestra una faceta diferente y a la vez complementaria con las de Saturno-Escorpio y Plutón-Capricornio: las primeras impulsan a derribar límites tomando conciencia de ellos para producir el cambio; la última pide conexión entre lo espiritual, el servicio y esa realidad que debe ser cambiada, iluminada. Reiteramos: será nuestra búsqueda individual, nuestro compromiso grupal y nuestra apertura trascendente la que hará de esta información simbólica, un logro y no un fracaso.
Cabe destacar que la dupla Neptuno-Quirón en Piscis muestra una faceta diferente y a la vez complementaria con las de Saturno-Escorpio y Plutón-Capricornio: las primeras impulsan a derribar límites tomando conciencia de ellos para producir el cambio; la última pide conexión entre lo espiritual, el servicio y esa realidad que debe ser cambiada, iluminada. Reiteramos: será nuestra búsqueda individual, nuestro compromiso grupal y nuestra apertura trascendente la que hará de esta información simbólica, un logro y no un fracaso.
Podemos interpretar esta información astrológica de diferentes maneras; lo que sí es cierto es que se tratan de energías que pugnarán entre sí enfrentando modelos diferentes: lo que debe terminar del pasado y lo que se debe construir en el presente.
A nivel individual Urano y Plutón actúan en armonía potente para borrar lo viejo y traer lo nuevo. Cuando ellos están en cuadratura o se oponen entre sí, se dan las energías para establecer un nuevo orden, lo que indica que el camino hacia una humanidad más amplia y más incluyente no se presenta fácil pero es necesario e irrenunciable.
El eclipse es un hecho en el que la luz procedente de un cuerpo celeste es bloqueada por otro. Nos interesan, aunque hay otros, los que se dan entre el Sol y la Luna, que ocurren solamente cuando el Sol y la Luna se alinean con la Tierra de una manera determinada. Esto sucede durante algunas Lunas Nuevas y Lunas Llenas. Cuando hay Eclipse lunar, la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, oscureciendo a esta última, en Luna Llena. Cuando hay Eclipse solar, la Luna oscurece al Sol, interponiéndose entre él y la Tierra, en Luna Nueva.
En el 2014 los eclipses ocurrirán en Libra y Aries, en Tauro y Escorpio (Ver Calendario Lunar).
El significado astrológico del eclipse es desaparición, abandono, ocultamiento, necesidad de que salga a la luz todo lo oscuro, para ver lo que hasta ahora negábamos, usando el conocimiento como proceso liberador para actuar con expansión y claridad.
Se debe prestar especial atención a la posición de Saturno en Escorpio hasta finales de 2014, indicando períodos de intensa acción en lo económico, en lo político, con algunas oportunidades excelentes o catastróficas, según el avance o el retroceso de los pueblos y gobiernos del mundo en su lucha por lograr equidad o injusticia, distribución o hegemonía. Es en este punto donde apelamos a que triunfe la doctrina de la Era de Acuario: amor, apertura, ampliación de la conciencia, solidaridad Si a ello agregamos la lectura de los eclipses indicando necesidad de echar luz, des-ocultar lo oculto, lo que necesita ser visto y comprendido, podemos decir que el 2014 será un año intenso, de mucha búsqueda y toma de decisiones.
Vale la pena recordar que los Planetas simbolizan el camino y la oportunidad de crecimiento que la vida nos depara. De ninguna manera determinan lo que nos ocurrirá ni el resultado que obtendremos: indican la posibilidad que nos ofrece el universo. De nosotros dependerá que el logro sea positivo o negativo, según dónde estemos parados con respecto a nuestro propio centro, de qué estamos dispuestos a hacernos cargo y cuál será nuestra mirada de la vida.
Invito a todos a trabajar en el autoconocimiento personal utilizando la valiosa herramienta que es la carta natal para profundizar y desentrañar el sentido de los símbolos astrológicos conectándolos con la historia personal y elaborando, desde allí el propio proyecto de vida. Será una interesante manera de asumir que somos hacedores de nuestro destino y que está en cada uno la permanente posibilidad de construir un mundo mejor.
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